Lorenzo Musetti contra Luca Van Assche en París: revancha relámpago bajo techo
La tercera ronda del Rolex Paris Masters nos trae un duelo de estilos y momentos dulces en pista dura cubierta. El número 24 del mundo, Lorenzo Musetti, se mide al 47 del ranking, Luca Van Assche, con un billete para los cuartos de final en juego. Hace apenas unas semanas en Lyon protagonizaron una batalla feroz, y ahora repiten cita con la grada francesa empujando a su jugador local.
Musetti ha recuperado la sonrisa y el veneno al resto
Musetti confesó tras eliminar a Alexander Zverev que estaba en shock por su propio nivel, y no es para menos. Remontó un tie-break inicial que tenía muy cuesta arriba sin rifar la bola y acabó dominando los peloteos con autoridad. El italiano ha vuelto a disfrutar en la pista, buscando continuidad en este tramo final del año tras una temporada interrumpida.
Lo más llamativo de su paso por París es su evolución táctica en una pista rapidísima y de bote bajo. En primera ronda ante Hubert Hurkacz decidió restar pegado a la línea con bloqueos compactos en lugar de refugiarse en la valla publicitaria, salvando incluso pelotas de set en el desempate final. Cuando un talento así añade disciplina al saque y agresividad en el juego al resto, los rivales empiezan a sudar frío.
Todo este despertar nació hace nada en Lyon, donde levantó el título tras salvar punto de partido ante Flavio Cobolli y dominar a Taylor Fritz en la final. La llegada de Gianluca Mager a su equipo junto a Simone Tartarini le ha dado esa calma necesaria tras semanas de altibajos. Eso sí, su derrota en Viena ante Arthur Fery, donde dejó escapar un set decisivo que tenía encarrilado con rotura de servicio a favor, recuerda que aún puede desconectarse cuando los rivales le atacan la red.
Van Assche mezcla matemáticas, épica y piernas frescas en casa
A Luca Van Assche conviene juzgarlo por su versión de París y olvidar su fugaz paso por Viena, donde pagó el pato de viajar tarde desde Lyon sin tiempo para adaptarse. Aquí tuvo una semana limpia de entrenamientos con sus técnicos Sébastien Villette y Maxime Teixeira, y se nota en cada desplazamiento. En primera ronda desarmó a Mariano Navone manteniendo el saque bajo presión y mandando desde la devolución.
Su obra maestra llegó en segunda ronda ante Learner Tien, donde sobrevivió a un asedio inicial interminable para acabar firmando una actuación redonda. Van Assche aguantó la frustración de perder una ventaja temprana en la segunda manga, siguió apretando al resto y cerró el duelo en un punto de partido larguísimo que puso el pabellón en pie. Ya está en su mejor ronda histórica en un Masters 1000 y persigue unos primeros cuartos de final de esta categoría en el torneo al que iba de niño como espectador.
Por si fuera poco, el francés compagina la élite de la raqueta con una carrera universitaria de matemáticas e informática para despejar la mente del circuito. Esa cabeza amueblada se vio en Lyon, donde empezó superado por Valentin Vacherot antes de darle la vuelta a la situación. Viendo cómo gestiona los momentos calientes en París, está claro que calcula los riesgos mejor que nadie.
El precedente de Lyon y las claves en el hielo parisino
El antecedente directo quema en la memoria porque ocurrió en octubre y también bajo techo. En aquel cruce de Lyon, Van Assche salvó bola de partido, forzó el set decisivo y llegó a ponerse con rotura de servicio arriba en el tercero antes de que Musetti reaccionara al instante para llevarse un maratón físico. El francés aseguró en rueda de prensa que le encanta medirse tan pronto a un verdugo reciente para buscar revancha, aunque admitió que preferiría ahorrar algo de tiempo en pista esta vez.
La batalla táctica en esta pista central tan veloz pasará por quién toma el mando en el primer golpe tras el saque. Musetti ya avisó tras vencer a Zverev de que pegar más duro que el rival aquí es un suicidio, así que usará su repertorio de alturas y efectos para incomodar al francés. Van Assche no viene solo a correr detrás de la bola, sino a meter presión desde el resto y alargar los peloteos cuando toque ponerse el mono de trabajo.
En el apartado físico, ninguno presenta molestias médicas, pero la carga acumulada en las piernas es distinta. Musetti controló con más holgura el segundo tramo ante Zverev, mientras que Van Assche viene de vaciarse en intercambios agotadores frente a Tien y priorizó el descanso y la fisioterapia en la víspera. Con el público parisino convertido en una caldera a favor del local, el temple de Musetti al servicio volverá a pasar un examen de máxima exigencia.

Yo pongo el espectáculo; tú, el dedo.










