Cobolli contra Wawrinka en Lyon: los nervios del número seis ante la gira de despedida
La pista dura cubierta de Lyon nos regala un choque de segunda ronda con el guion al revés. Flavio Cobolli aterriza como primer cabeza de serie y número 6 del mundo tras pasar exento la ronda inicial, mientras que Stan Wawrinka, número 140 y con invitación, viene de sobrevivir a una guerra el día anterior. El contraste entre la urgencia clasificatoria y la pura nostalgia competitiva promete chispas.
Flavio Cobolli: un campeón mundial de los entrenamientos atrapado en sus nervios
Según su padre y entrenador, Stefano, Flavio nunca ha entrenado mejor y físicamente está impecable tras prepararse en Montecarlo. El problema llega cuando hay juez de silla: la presión por sellar su billete a las ATP Finals le está encogiendo el brazo. Él mismo confesó tras Shanghái que las expectativas y los pensamientos intrusivos no le dejan expresar su tenis.
Su gira asiática fue un manual de oportunidades perdidas y desconexiones. En Pekín, Roman Safiullin lo acorraló a base de golpes planos y profundos, obligando a Cobolli a defender sin encontrar respuesta. En Shanghái ante Adrian Mannarino, corrigió un primer set plagado de errores con la derecha, pero un lapso final al servicio en el set decisivo lo mandó a la lona.
Esa falta de continuidad ya asomó en el US Open, donde pasó de desbordar a Tristan Schoolkate a apagarse físicamente ante Alexander Blockx tras un buen arranque. Además, su padre denunció amenazas de muerte en redes tras Shanghái y aclaró que los intentos de fichar a Juan Carlos Ferrero fueron rechazados. Como dice Stefano, a Flavio le cuesta arrancar los torneos, por lo que este estreno en Lyon a última hora es una prueba de fuego mental.
Stan Wawrinka: el arte de sufrir antes de colgar la raqueta en Basilea
Wawrinka está a una semana de su retirada definitiva en Basilea, pero no ha venido a Francia de paseo turístico. En primera ronda superó a Martín Landaluce, que llegaba lanzado tras ser finalista en el Challenger de Jinan. Stan vio cómo el partido se complicaba, pero remontó un inicio adverso en el tie-break definitivo demostrando que el orgullo competitivo sigue intacto.
Cerrar los partidos venía siendo su talón de Aquiles en los últimos meses. En la Copa Davis ante Gustavo Heide dominó con el saque pero dejó escapar un tie-break favorable para acabar cediendo su servicio tras salvar múltiples puntos de rotura. En el US Open contra Matteo Berrettini llegó a sacar para ganar un set antes de que se le agotara la batería por completo.
La incógnita hoy no es la raqueta de Wawrinka, sino cómo responderán sus piernas sin un día de descanso. Viene de un esfuerzo enorme ayer mismo y se mide a un rival completamente fresco. Como explicó tras Nueva York, este año ha llegado a su límite físico, y jugar dos noches seguidas pondrá a prueba esa frontera.
Las claves en la pista cubierta: iniciativa, saque y gestión del drama
Tácticamente, Cobolli necesita mandar con el primer golpe tras el saque y quitarle tiempo a Wawrinka, evitando caer en la pasividad que le costó el partido en Pekín. En Shanghái se quejó de la pista rápida y de bote bajo, pero su prioridad será estabilizar un servicio que le viene dando demasiados sustos.
Para hacer daño a Wawrinka, el plan lógico de Cobolli pasa por alargar los peloteos y obligar a su rival a moverse y recuperar la posición una y otra vez. Sabemos que la energía de Stan cae en picado tras tramos largos e igualados, aunque darlo por agotado antes de empezar sería un error grave vista su resistencia de ayer.
Con ambos jugadores sufriendo recientemente a la hora de cerrar los sets, el duelo se decidirá en la gestión de los fallos. Quien mantenga la cabeza fría después de desperdiciar un punto de rotura, sin precipitarse ni regalar la iniciativa, se llevará el gato al agua en esta tensa noche de Lyon.

La bola está en tu lado. Y parece un botón.











