Montreux, 12 de septiembre: semifinales de tierra con Galfi — Ferro como plato fuerte

El 12 de septiembre Montreux se queda con cuatro jugadoras y un par de semifinales que no se parecen en nada. Primero salen dos tenistas que llegan aquí empujadas por la inercia de una buena semana en tierra y con la sensación de que la final está más cerca de lo que les correspondía por ranking. Después aparece el duelo que a mí me interesa de verdad: Dalma Galfi, que golpea recto y busca acabar el punto pronto, contra Fiona Ferro, que lleva toda la primavera y todo el verano reconstruyéndose sobre la arcilla con una paciencia que hace daño.
Lo que está en juego es sencillo y por eso pesa: una final en un torneo donde ninguna de las cuatro es favorita natural del circuito grande. Hay una jugadora que vuelve de una operación de muñeca, otra que reconoce en público qué bola le castiga la espalda, una zurda de 22 años que quiere confirmar que Hamburgo no fue un accidente y una española de 27 que esta semana se ha especializado en perder un set y no perder la cabeza. Estos son los dos partidos de los que quiero hablar:
- 12:30 — Noma Akugue Noha — Guiomar Zuleta De Reales
- 14:00 — Dalma Galfi — Fiona Ferro
Horario en UTC.
Noma Akugue Noha — Guiomar Zuleta De Reales
La zurda alemana ha ganado sus tres partidos en Montreux, pero ninguno ha sido cómodo desde el primer golpe. Empezó cediendo el set inicial ante Denisa Zoldakova (5-7, 6-2, 6-4), sacó adelante un primer set apretado contra Alina Granwehr (7-5, 6-3) y en cuartos se escapó con el 6-1 antes de tener que cerrar el segundo en el tie-break frente a Anastasiia Sobolieva. Es el perfil de una jugadora que manda cuando su derecha cruzada abre la pista y que se complica cuando la bola vuelve una vez más de lo que ella esperaba.
Enfrente hay una tenista que esta semana ha convertido las crisis en rutina. Guiomar Zuleta De Reales arrasó a Marina Bassols Ribera (6-2, 6-1), sobrevivió a Martina Trevisan en tres sets con tie-break final y contra Clara Burel repitió el guion exacto: primer set suyo, segundo perdido 1-6, y un 6-1 en el decisivo que dice mucho de su cabeza. La tierra es su casa declarada: «A mí la tierra batida me encanta» (Punto de Break), y en 2025 firmó un 65% de victorias sobre arcilla, aunque este año el registro se le ha quedado en un equilibrio más modesto.
Ya se vieron una vez, y fue también en tierra: W60 Praga, agosto de 2022, victoria de la alemana por 6-7(6), 6-1, 6-2. Un precedente lejano, con las dos siendo otras jugadoras, pero con un detalle que sigue valiendo: la española empezó mejor y no supo sostener el pulso físico. En lo físico, hoy las dos llegan limpias; la antigua lesión del nervio torácico largo que arrastró Zuleta De Reales quedó atrás, según ella misma contó en enero. La diferencia está en el desgaste: la alemana no ha jugado ningún set decisivo, la española lleva dos partidos consecutivos a tres.
Me cuesta decidirme y lo admito. La derecha zurda de Akugue Noha es el golpe más destructivo de la pista y su 61% en tierra este año no es casualidad, pero su semana demuestra que concede ventanas. Si el partido va ordenado, gana la alemana; si se fragmenta en rachas, la española ya ha demostrado que ahí respira mejor que nadie. Espero muchos juegos y un set decisivo, con el total por encima de los 21.5 como escenario más natural, aunque la pista tiene la última palabra.
Dalma Galfi — Fiona Ferro
Aquí hay una historia de simetría cruel: lo que mejor hace una es exactamente lo que peor tolera la otra. Galfi quiere la bola en su zona de golpeo, dar el primer golpe tras el saque y acortar el punto. Ferro se dedica a lo contrario: cambiar alturas, añadir forma a la bola y obligar a golpear desde incomodidades repetidas. Y la propia húngara ha puesto nombre a ese problema: «Es sabido que mi espalda no aguanta las bolas altas que llegan al revés» (Nemzeti Sport).
La semana de Galfi ha tenido de todo. Ganó con autoridad a Valentina Ryser, sufrió un partido feo contra Nuria Brancaccio (4-6, 6-1, 7-6(6)) y el viernes firmó su mejor tenis del torneo ante la local Simona Waltert, número 89 del ranking, con un 6-2, 6-2 sin dudas ni dramas. El contexto, en cambio, es más frágil: su verano en pista dura fue pobre, con derrotas claras ante Ella Seidel y Aliaksandra Sasnovich, y su balance en tierra este año apenas pasa del 47% frente al 74% del pasado. Montreux es un regreso de convicción, no la continuación de nada.
Ferro ha sido lo más limpio del cuadro: Mona Barthel, Barbora Palicova y Lucie Havlickova, las tres en dos sets, la última con un 6-4, 6-0 que se fue de un lado en cuanto la checa dejó de resistir. Su 71% en tierra en 2026 tiene respaldo: título en Oeiras y final en Palermo. Y detrás está la cirugía de muñeca y una vuelta a plazos que ella misma prefiere no medir con el pasado: «Intento no compararme demasiado con la antigua Fiona» (Dailymotion). No se han enfrentado nunca, así que no hay nada heredado en este partido.
Me inclino por Ferro, y el favoritismo de la casa me parece justificado. Llega más fresca, sin haber jugado un set decisivo, y su plan para incomodar a Galfi no exige inventar nada raro: altura al revés, profundidad y esperar a que la húngara golpee desde atrás. Espero un partido de peloteos largos y sets ajustados más que un paseo, con el más de 20.5 juegos como lectura razonable y el +3 de Galfi bien sostenido; si a la húngara le entra el saque y toma la pista, esto se va al tercero sin problema.
La espalda de Galfi, la muñeca de Ferro y dos horas de tierra en Montreux
Las preguntas del día son concretas. ¿Puede Ferro incomodar tanto al revés de Galfi como para que el partido deje de ser una cuestión de talento y pase a ser una cuestión de aguante? ¿Y puede Akugue Noha mantener el orden el tiempo suficiente para que Zuleta De Reales no encuentre ese terreno revuelto donde lleva tres partidos viviendo? Me interesa especialmente el inicio del segundo set en ambos casos: es ahí donde esta semana se han decidido las cosas en Montreux.
Yo lo veré por eso, por los detalles: la primera bola alta al revés húngaro, la primera derecha cruzada de la zurda alemana, el gesto de la española cuando pierda tres juegos seguidos. Los pronósticos con números y argumento fino de estos dos partidos son cosa de los tipsters de IA, en las páginas de cada encuentro, y ahí se entra al detalle que aquí no cabe.

Gracias por llegar hasta aquí. Ya no es habitual.