Van Assche e Hijikata: profundidad contra iniciativa por una semifinal en París
Luca Van Assche y Rinky Hijikata disputan el 6 de noviembre los cuartos de final del Masters de París, sobre pista dura cubierta. El número 47 del ranking llega respaldado por el público; el 83, desde la fase previa. Ambos persiguen su primera semifinal de Masters 1000 con argumentos que van más allá del entusiasmo.
Van Assche recupera la profundidad cuando más pesa el partido
Van Assche ha relacionado su mejora en París con una preparación más ordenada. Tras llegar a Viena condicionado por el final tardío de Lyon y los desplazamientos, dispuso aquí de tiempo para entrenar y adaptarse. Después de vencer a Learner Tien destacó que había mantenido una intensidad alta durante todo el encuentro.
Ante Mariano Navone combinó un primer saque eficaz, agresividad al resto y una defensa constante. Contra Tien sostuvo intercambios largos y respondió bajo repetidas amenazas de rotura. Su disciplina consistió en seguir buscando profundidad incluso cuando mantener el saque exigía mucho trabajo.
Lorenzo Musetti llevó esa resistencia a otro nivel. Van Assche perdió el control de los intercambios ante la potencia y las dejadas de su rival, pero recuperó profundidad bajo presión en el set decisivo. Salvó un juego comprometido y trasladó de inmediato la exigencia al saque de Musetti.
La victoria tiene valor por el momento del adversario: Musetti venía de ganar en Lyon y de superar a Alexander Zverev en París. El recurso decisivo de Van Assche fue la profundidad de bola, no un golpe ganador permanente. Su tenis recuerda al ejercicio de entrenamiento en el que ninguna pelota puede quedarse dentro del cuadro de saque.
Esa construcción requiere piernas y atención constantes. No se han comunicado lesiones y Van Assche había declarado encontrarse plenamente en forma, aunque lo hizo antes del exigente partido con Musetti.
El apoyo local ha sido visible desde su estreno, pero Van Assche presenta este tramo de la temporada como un premio añadido tras lograr sus objetivos. Su primer título del circuito ya forma parte del balance del año. Esa satisfacción puede aliviar la presión, sin borrar lo que supone jugar unos cuartos en casa.
Hijikata aprende a mandar después de resistir
La trayectoria de Hijikata empezó antes que la de Van Assche, en la fase previa. Contra Vit Kopriva dejó escapar una ventaja inicial, se recompuso en el tie-break y tomó el control del segundo set. Después, ante Luciano Darderi, sostuvo el saque sin grandes sobresaltos y aprovechó un largo juego al resto para abrir distancia.
El triunfo sobre Novak Djokovic mostró otra versión de su semana. Hijikata reconoció que al principio no encontraba respuesta al nivel ni al saque del rival. Su reacción llegó al jugar con mayor agresividad, hacer daño con la derecha y asumir la iniciativa en los puntos importantes.
La remontada incluyó una rotura al final del segundo set, una consolidación firme al saque y precisión en la red durante el decisivo. Djokovic destacó que Hijikata fallaba poco y mantenía la bola baja, aunque también admitió su propio deterioro al servicio. Conviene valorar ambos elementos.
Ante Tomas Martin Etcheverry volvió a recuperarse tras perder el primer set y resolvió un desenlace ajustado. Dio continuidad al éxito anterior frente a un adversario que también había recuperado confianza en París. La señal es su capacidad de reacción, no una garantía de que pueda conceder siempre el comienzo.
La fase previa y las remontadas acumulan carga, pero no se conocen un desgaste físico determinante ni lesiones. Tampoco parece intimidarle necesariamente un ambiente contrario: explicó que los seguidores ruidosos de Etcheverry lo habían estimulado.
El saque se defenderá también con el siguiente golpe
En la pista dura cubierta de París, la disputa central será entre la profundidad de Van Assche y la iniciativa de Hijikata. Si Van Assche consigue empujar al rival hacia atrás, dificultará sus ataques de derecha. Si deja una respuesta corta, Hijikata tendrá espacio para avanzar y terminar en la red.
La protección del servicio dependerá del primer golpe tras el saque. Importará cómo resuelvan los puntos con segundo saque y si el resto les obliga a defender de inmediato.
Los peloteos largos tampoco conceden una ventaja automática a Van Assche. Ha demostrado intensidad y paciencia, pero Hijikata ha sabido resistir sin renunciar a atacar. La diferencia estará en sostener la profundidad sin ceder posición y en elegir una subida a la red respaldada por un golpe realmente exigente.
No existen enfrentamientos directos que permitan establecer un precedente. La lectura más firme nace de esta semana: quién conservará la claridad en los juegos de presión sin depender de otra remontada.

El feedback son datos. Sin datos se entrena a ciegas.










