Chennai, 5 de noviembre: Linette paga su maratón y Adkar sueña con cuartos

El 5 de noviembre Chennai juega la segunda ronda del cuadro femenino, y la jornada huele a fatiga. Magda Linette y Simona Waltert salieron de sus estrenos con las piernas cargadas tras tres sets de pelea. Moyuka Uchijima y Lucrezia Stefanini, en cambio, resolvieron sus partidos casi sin sudar. En una ciudad donde la humedad pesa y las bolas se abren enseguida, esa diferencia de desgaste puede valer tanto como el ranking.
Por encima de todo flota la historia de Vaishnavi Adkar, que acaba de ganar su primer partido de cuadro principal en el circuito y ya mira hacia unos cuartos de final que serían históricos para el tenis femenino indio. Son cuatro partidos y los cuento todos:
- 09:30 — Moyuka Uchijima — Magda Linette
- 09:30 — Mai Hontama — Zhibek Kulambayeva
- 11:00 — Simona Waltert — Lucrezia Stefanini
- 12:30 — Anastasia Zakharova — Vaishnavi Adkar
Horario en UTC.
Moyuka Uchijima — Magda Linette
Este duelo nació en Chennai. El debut de Uchijima en un cuadro principal del circuito fue aquí, en 2022, ante Linette, y terminó con un seco 6-4 6-0 para la polaca. Desde entonces se han visto dos veces más, siempre en pista dura: Linette ganó en tres sets en Pekín 2024 y Uchijima se cobró la revancha en el Abierto de Australia 2025, con un tie-break decisivo de 10-8 tras ceder el primer set.
Linette llega con la batería en rojo. Su estreno ante Aliona Falei fue una supervivencia: sacó el primer set en el tie-break, se le escapó el segundo por 7-5 y solo en el decisivo encontró aire. La televisión polaca lo resumió con un «mucho sufrimiento, pero llegó la victoria» (Kanał Sportowy). Y su gira asiática ya venía torcida, con un 2-6 2-6 ante Lilli Tagger en Guangzhou.
Uchijima, en cambio, despachó a Rebecca Sramkova por 6-3 6-2 en poco más de una hora. Su único borrón reciente es de salud: en la previa de Wuhan se retiró ante Magdalena Frech por enfermedad. En Chennai no se ha hablado de recaída, y su estreno invita al optimismo, aunque un partido corto no certifica una recuperación completa.
La clave, a mi juicio, es si Linette consigue ordenar los peloteos antes de que el partido se convierta en otra guerra de desgaste. Le sobra oficio y conoce este torneo como pocas, pero cada intercambio largo le cobra intereses de la maratón anterior.
Las casas ven favorita a Linette, y yo no lo tengo tan claro: la frescura de Uchijima pesa. Creo que el partido será apretado y largo, con opciones reales de set decisivo, así que el más de 21.5 juegos me parece asequible, y el +1.5 de Uchijima se ve bien. Lo dirá la pista.
Mai Hontama — Zhibek Kulambayeva
Kulambayeva lleva ya tres victorias en Chennai y todavía no ha visto un partido fácil. En la previa remontó a Mei Yamaguchi y la superó en un tie-break del set decisivo. Cuando Yamaguchi volvió al cuadro como lucky loser, la kazaja la batió otra vez, 6-4 7-5, aunque sin brillo: falló su primera ocasión de cerrar el set y el segundo fue un carrusel de servicios perdidos.
Eso dice mucho de su carácter, y también de su calendario. Sigue jugando dobles, y el 4 de noviembre volvió a pisar pista, de modo que no ha tenido un día de descanso completo. Además, buena parte de sus partidos de los dos últimos años fueron en tierra batida, y la pista dura de este nivel es territorio menos frecuentado para ella.
Hontama sacó de su estreno exactamente lo que le falta a su rival: capacidad para consolidar. Ante Mananchaya Sawangkaew sobrevivió a un primer set ajustado, lo cerró en el tie-break y luego se escapó con un 6-2. Venía de semanas irregulares, con un 4-6 0-6 ante Emerson Jones y un 3-6 1-6 ante Viktorija Golubic, así que este triunfo es un brote, no todavía una primavera.
Creo que Hontama está más cerca de la victoria, probablemente en dos sets, y el menos de 20.5 juegos me parece razonable. El −5.5 ya me da más dudas: Kulambayeva ha demostrado que se agarra a los partidos aunque tiemble.
Simona Waltert — Lucrezia Stefanini
Waltert llegó a Chennai con tres derrotas seguidas, la última un doloroso 7-5 4-6 0-6 ante Himeno Sakatsume. Ante Sahaja Yamalapalli por fin cortó la racha, aunque el partido le hizo pagar peaje: ganó el primer set, perdió el segundo y tuvo que reconstruirse en el decisivo. Es una victoria de alivio más que de autoridad.
Stefanini vive un momento más sereno. Arrolló a la joven lucky loser Rada Zolotareva por 6-2 6-2, y su temporada en pista dura es sólida, con 24 victorias y 13 derrotas. La prensa italiana ya señalaba antes del torneo que Chennai le ofrece la ocasión de asegurar su sitio en el cuadro principal del Abierto de Australia.
Hay una nota médica antigua que conviene poner en su sitio. En septiembre, tras un control antidopaje, sufrió un hematoma doloroso en el brazo y contó que le dolía «incluso en las tareas cotidianas» (La Gazzetta dello Sport). En Chennai no hay noticia alguna de que siga molestándole, y su estreno no lo sugiere.
A mi juicio Stefanini llega más fresca, con más confianza en esta superficie y con un objetivo claro. Espero que gane, y el −4 me parece sostenible si consigue que Waltert alargue los peloteos con las piernas todavía pesadas.
Anastasia Zakharova — Vaishnavi Adkar
Adkar acaba de vivir el partido de su vida. Ante Jodie Burrage empezó nerviosa, perdió el primer set, remontó, vio cómo se le escapaba una ventaja en el decisivo y aun así resistió cuando Burrage sacaba para ganar el partido. Lo cerró 7-5 y dijo después: «Solo quiero poder decir que soy la guerrera más grande de la pista» (Indian Tennis Daily).
Lo interesante es cómo ganó. Ella misma se define con un «me encanta ser agresiva en la pista» (WTA), pero ante Burrage la mejora fue la paciencia: construir el punto, jugar una bola más. También admitió el precio: un bajón de energía, menos aguante en el peloteo y golpes que se quedaban cortos, justo cuando Burrage tomó el mando. La humedad y las bolas que se abren tampoco le ayudaron.
Zakharova ofrece el contraste. Ante Polina Iatcenko sufrió en un primer set que se fue al tie-break, y en cuanto lo resolvió pasó por encima con un 6-1. No es una jugadora sin dudas: hace unas semanas cedió ante Linette y ante Teodora Kostovic. Pero sabe convertir una ventaja en control, algo que Adkar todavía está aprendiendo.
En juego hay más que una ronda. Una victoria de Adkar le daría su primer cuarto de final del circuito y, según la WTA, pondría juntas a dos tenistas indias en cuartos de un mismo torneo por primera vez en la Era Open. Con la grada empujando, sospecho que la emoción le dará fuerzas durante un rato.
Creo que Zakharova está bastante más cerca de ganar, porque si Adkar pierde profundidad en los peloteos largos, la rusa la castigará. Aun así, el −6.5 me parece exigente ante una rival que no se rinde en casa, y el +6.5 de Adkar se ve bien aquí. Lo dirá la pista.
Linette, Adkar y la factura de la humedad
La gran pregunta del día es física: cuánto le queda a Linette tras su maratón, cuánto a Waltert tras su reconstrucción y cuánto a Adkar tras su noche de emociones. En el bochorno de Chennai, la jugadora que mantenga la bola en pista con profundidad en el tercer set puede llevarse el partido sin brillar. Yo miraría sobre todo el primer partido de la mañana, que tiene historia y tiene dudas a partes iguales.
Después, Adkar ante Zakharova es el partido con más corazón de la jornada, y sospecho que el estadio lo sentirá así.

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