El renacer de Tjen pone a prueba la épica y el desgaste de Ann Li
¡Los focos apuntan a la Pista Central de Wuhan! Ann Li y Janice Tjen saltan a la pista dura para disputarse el billete a sus primeros cuartos de final de un WTA 1000. Ninguna entraba en las quinielas para llegar al ecuador de octubre pisando tan fuerte. Es un choque vibrante entre una consistencia recién recuperada y la euforia absoluta de una victoria monumental.
Sobrevivir a Sabalenka y contarlo
Li acaba de firmar la victoria de su vida ante Aryna Sabalenka, pero el cierre casi le cuesta un disgusto de los grandes. Desperdició múltiples oportunidades y necesitó llegar al desempate decisivo para tumbar a la bielorrusa en su décima bola de partido. Sabalenka jugaba mermada y requirió asistencia física, pero el verdadero mérito de Li fue no dejarse devorar por el pánico cuando el partido se le escapaba.
La propia estadounidense confesó tras el partido que estuvo a punto de colapsar mentalmente. Su salvavidas fue agarrarse a la filosofía de ir punto a punto, la misma actitud rebelde que ya mostró en el US Open ante Linda Noskova. En Nueva York salvó situaciones límite soltando la derecha y buscando las líneas en lugar de encoger el brazo y esperar el error.
Su desgaste físico será la gran incógnita bajo los focos de Wuhan. Li asegura sentirse bastante bien, y el abandono prematuro de Camila Osorio en la primera ronda le ahorró mucha gasolina. Además, en Pekín ya demostró que puede gobernar los partidos con autoridad al desarmar a Belinda Bencic, evidenciando que su tenis actual va mucho más allá de la simple épica defensiva.
El reseteo de Tjen y una derecha sin frenos
Janice Tjen por fin respira tranquila y vuelve a encadenar triunfos. La jugadora no sumaba victorias consecutivas en el circuito desde el mes de febrero. Su gira previa fue una montaña rusa de intenciones ofensivas y apagones, estrellándose ante Mirra Andreeva en el US Open al no poder imponer nunca el ritmo con su derecha.
Aquí la historia es muy distinta y su confianza cotiza al alza. Frente a Ito en este mismo torneo, Tjen compensó un servicio errático con un nivel letal en el juego al resto, alargando los peloteos hasta dominar por completo. Contra Daria Snigur mantuvo la concentración de principio a fin, firmando un triunfo incontestable que confirma que su mejoría no es flor de un día.
El interrogante con Tjen está en el historial médico reciente y su depósito de energía. Se retiró de Singapur a finales de septiembre por un problema de muñeca, y llega a este duelo sin haber tenido un día de descanso absoluto. En su jornada teóricamente libre, disputó el cuadro de dobles junto a Caty McNally, cayendo eliminada en un agónico súper tie-break.
El examen táctico de la Pista Central
Este cruce no es el típico correcalles de pegadora contra muralla defensiva. Ambas se conocen bien de los entrenamientos y Li ya ha advertido sobre la capacidad de Tjen para usar la variedad en la pista. La clave absoluta estará en quién logra tomar la iniciativa con el primer golpe ofensivo para no pasarse la tarde corriendo de lado a lado.
La derecha de Tjen es su termómetro de juego. Si logra mandar con ese golpe, obligará a Li a un ejercicio de supervivencia constante. Pero si el saque de Tjen vuelve a flaquear como en rondas previas, Li no dudará en castigarla sin piedad atacando cada segundo saque que se quede corto.
El factor ambiental también pesa lo suyo en la balanza. Li viene de graduarse con honores manejando la presión en esta misma Pista Central, mientras que Tjen da el salto directo desde la Pista 2. Quien gestione mejor los nervios de unos octavos de final inéditos se llevará el pase a la siguiente ronda.

Le he pegado de espaldas. Puntúa el atrevimiento.









