Sasnovich contra Bartunkova en Tokio: cañonazos, dejadas y el arte de no complicarse la vida
El cemento del Toray Pan Pacific Open en Tokio abre el telón con un duelo de primera ronda que promete chispas y algún que otro susto cardíaco. Aliaksandra Sasnovich, número 122 del mundo, choca contra Nikola Bartunkova, flamante número 29 del ranking. La gran intriga está en ver si la favorita mantiene su explosión reciente o si el rodaje de la previa inclina la balanza hacia el otro lado.
Sasnovich: supervivencia al límite y una fábrica de fuegos artificiales
A Sasnovich le va el drama de las batallas largas y viene de superar una fase previa en Tokio donde tuvo que ponerse el mono de trabajo. Primero sacó adelante un duelo cerrado ante Starodubtseva y luego remontó una desventaja temprana en el segundo set contra una Rakhimova que le dio muchísimos dolores de cabeza. La jugadora ya conoce las pistas y sabe cómo salir viva de los callejones sin salida en este torneo.
Su nivel real quedó retratado hace nada en Ningbo, en un tiroteo de golpes ganadores frente a Fernandez que parecía una película de acción. Sasnovich dejó escapar una ventaja clara al final del primer set, forzó el set decisivo ganando el tie-break del segundo y acabó cediendo entre una montaña de errores no forzados. Cuando ataca hace daño de verdad, pero a veces reparte demasiados regalos cuando le toca cerrar el set.
El calendario reciente de Sasnovich parece la agenda de un ministro: llegó lejos en el dobles de Suzhou, jugó previa y cuadro final en Ningbo y acaba de superar la previa aquí en Tokio. Llega con muchísimo ritmo de competición, aunque esa carga de partidos invita a vigilar el depósito de gasolina. No hay ninguna lesión reportada en su historial reciente, así que todo pasa por cómo gestione el cansancio acumulado.
Bartunkova: el cohete de Pekín busca frenos de emergencia
Bartunkova aterriza en Japón tras dinamitar el torneo de Pekín con un tenis agresivo que dejó boquiabierto a medio circuito. Allí tumbó a Sabalenka gestionando de maravilla el viento y las sombras de la pista, con un saque tan serio que su propia rival avisó de que ante ella no se puede perdonar ni un punto de rotura. Luego barrió a Muchova buscando siempre el primer golpe tras el saque, tirando dejadas con veneno y cerrando los puntos en la red.
Ella misma explicó que esa chispa viene de haber entrenado duro con jugadoras de élite y de haber aliviado la presión financiera gracias a los premios de Pekín, lo que le permite invertir mejor en su equipo. Sin embargo, el tenis te baja de la nube rápido y Andreeva le encontró las cosquillas en ese mismo torneo metiéndole una presión asfixiante al resto. Cuando no le dejan mandar desde el principio, su estructura ofensiva empieza a sufrir.
En Wuhan la montaña rusa siguió funcionando a pleno rendimiento: salvó bolas de set en un juego eterno para ganarle a Tagger en tres mangas, pero luego se atascó contra Paolini. Ante la italiana dominó de salida, no supo cerrar las ventajas, cedió el tie-break y acabó perdiendo pese a seguir generando opciones de rotura de servicio. Además, en ese partido lució un vendaje en el muslo izquierdo tras haber mencionado pequeñas molestias físicas días antes, una incógnita médica que planea sobre su estreno en Tokio.
Choque de estilos: el arte de proteger el marcador
El duelo táctico en la pista dura de Tokio va a exigir mucho más que pegarle fuerte a la pelota desde el fondo. Bartunkova mezcla potencia con cortados, dejadas y subidas a la red, obligando a Sasnovich a leer constantes cambios de ritmo y de profundidad. La clave para Sasnovich será meter un juego al resto profundo que incomode el saque de su rival, pero manteniendo la bola en pista antes de soltar el brazo para no repetir el festival de fallos de Ningbo.
Lo más divertido de este cruce es que ambas comparten una relación tormentosa con las ventajas en el marcador. Bartunkova sufre desconexiones repentinas cuando tiene el set en el bolsillo, mientras que Sasnovich combina momentos brillantes para remontar con dudas a la hora de consolidar sus propias roturas. Si el partido se alarga, las dos han demostrado de sobra que saben resetear la mente y pelear hasta el último aliento en un hipotético set decisivo.
El premio en la segunda ronda tiene nombre y apellido: allí espera Diana Shnaider para medir a la superviviente de esta batalla. Bartunkova busca demostrar que su salto de calidad es la nueva norma y que su muslo izquierdo está listo para el combate. Sasnovich intentará aprovechar su adaptación a la pista para convertir este cruce en una trampa mortal de peloteos tensos.

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