Leyre Romero Gormaz contra Dalma Gálfi: la calma frente al escapismo en Lisboa
El Lisboa Belém Open se estrena en la categoría WTA 125 y sus semifinales sobre tierra batida traen un choque de filosofías. La sexta cabeza de serie, Leyre Romero Gormaz (139 WTA), se mide a la séptima favorita, Dalma Gálfi (152 WTA). Una viene de poner el piloto automático y la otra parece alérgica a los partidos tranquilos.
Leyre Romero Gormaz: de sufrir al principio a ahorrar horas extras
Romero Gormaz empezó la semana en Lisboa pidiendo la hora frente a Alice Ramé, en un duelo donde cedió la primera manga y tuvo que sudar en un set decisivo ajustado. Sin embargo, el susto le sirvió de despertador. En sus siguientes citas ante Raluca Șerban y Fiona Ferro el marcador corrió con mucha más calma.
Lo de cuartos de final ante Ferro tiene mérito extra. Ferro no había necesitado un tercer set en toda la semana, pero Romero Gormaz cerró la puerta antes de que el partido se convirtiera en otro maratón. Ahorrar energías a estas alturas del torneo vale su peso en oro.
Esa capacidad para apagar fuegos no es nueva. Ya en septiembre, en Tolentino, sobrevivió a Polona Hercog en el tie-break del set decisivo tras perder el desempate inicial. En Valencia cayó luego ante Martina Trevisan, en una jornada marcada por los problemas físicos de Trevisan, así que su estado de forma llega limpio de alarmas médicas.
Dalma Gálfi: el arte de sobrevivir en el alambre
Si a Romero Gormaz le gusta el orden, Dalma Gálfi ha venido a Lisboa a vender entradas de cine de suspense. Su partido ante Matilde Jorge fue una locura de 3 horas y 42 minutos en la que levantó seis bolas de partido. Jorge sacó para ganar en el segundo set y cedió el juego en blanco, tuvo más oportunidades en el tie-break y volvió a sacar para cerrar el partido en el set decisivo antes de que Gálfi encadenara los juegos finales.
Después de semejante paliza, cualquiera habría pedido una camilla, pero Gálfi despachó a Francesca Jones en cuartos sin necesidad de llegar al tercer set. Eso demuestra que las piernas responden tras la tormenta. Aun así, acumular días seguidos de competición con esa batalla previa a cuestas deja la fatiga como la gran incógnita.
El verdadero dolor de cabeza para Gálfi es mantener el saque cuando ya ha hecho lo más difícil. En septiembre, ante Alice Tubello en Liubliana, encadenó roturas de servicio en contra y desperdició una remontada en la segunda manga. En Montreux contra Ferro le pasó algo parecido: levantó un inicio feo y luego se desplomó en el set decisivo.
Geometría zurda contra un saque en observación
El duelo táctico pasa por las manos de cada una: Romero Gormaz es zurda y Gálfi es diestra. Esa geometría permite a Romero Gormaz abrir ángulos en la tierra batida para incomodar los apoyos de su rival. Además, el servicio de Gálfi estará bajo la lupa tras sus desconexiones de septiembre, donde demostró ser durísima de pelar al límite pero vulnerable a la hora de consolidar sus juegos al saque.
Tienen a Fiona Ferro como rival común reciente, con un desenlace plácido para Romero Gormaz en Lisboa y una montaña rusa para Gálfi en Montreux, aunque en el tenis las reglas de tres suelen fallar. Las dos llegan sin lesiones reportadas y con las jugadoras locales ya fuera del torneo, incluso en el cuadro de dobles, por lo que la grada no tendrá un bando fijo.
Viendo el historial reciente de ambas, que nadie dé el partido por cerrado en los primeros veinte minutos. Tanto Romero Gormaz como Gálfi tienen un doctorado reciente en levantar marcadores adversos. La clave estará en ver si se impone la progresión ordenada de la sexta cabeza de serie o la resistencia al límite de la séptima.

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