Caldas da Rainha, 19 de septiembre: dos semifinales, cuatro relatos y un cansancio que pesa

El sábado 19 de septiembre Caldas da Rainha juega sus semifinales, y lo hace con un reparto que casi parece diseñado: una adolescente eslovaca que aún no ha cedido un set en el torneo, una checa de 29 años que llegó tarde al profesionalismo y volvió a la penúltima ronda del sitio donde el año pasado fue finalista, una italiana reconstruida después de una operación y una belga de 18 años que en superficie rápida gana casi todo lo que juega. Cuatro maneras distintas de entender una carrera, dos pistas de hormigón y una tarde para decidirlo.
El hilo que une la jornada, sin embargo, no es el talento sino el reloj. Tres de las cuatro semifinalistas salieron del viernes con las piernas cargadas, y Jeline Vandromme se llevó la peor parte: más de tres horas para sobrevivir a Francisca Jorge. Repaso los dos partidos:
- 10:00 — Mia Pohankova — Gabriela Andrea Knutson
- 11:30 — Lisa Pigato — Jeline Vandromme
Horario en UTC.
Mia Pohankova — Gabriela Andrea Knutson
La eslovaca tiene 17 años, es la 233 del mundo y esta semana ha ganado tres partidos sin conceder un set, empezando por un 6-1 6-1 a Sinja Kraus, la mejor clasificada de su zona del cuadro. Después despachó a la local Matilde Jorge por 6-4 6-1 y el viernes, por fin, alguien la incomodó: Kylie Collins llegó a tener el primer set al saque, Pohankova le rompió el guion, forzó el tie-break y lo jugó con una claridad impropia de su edad, 7-6(3) 6-4. Lo que más me gustó no fue el nivel, fue la ausencia de pánico cuando sus ventajas se estrecharon.
Enfrente está Gabriela Andrea Knutson, 29 años, número 163, con seis títulos en el circuito y un vínculo especial con estas pistas: aquí fue finalista el año pasado y aquí acumula un balance de 7-1. Viene además de debutar en el cuadro principal de un Grand Slam, experiencia que resumió sin adornos: «Jugué el cuadro principal por primera vez. Se notó claramente en mis nervios», aunque salió reforzada, «creo que juego cada vez mejor… me confirmó que tiene sentido seguir», según iROZHLAS. Su cuarto de final contra Malaika Rapolu fue otra cosa: dominó el primer set, se deshizo por completo en el segundo (6-2 1-6) y ganó un tercero lleno de roturas tras casi dos horas y media.
No se han visto nunca las caras, así que todo es intuición sobre estilos. Knutson necesita puntos cortos, posición adelantada y decidir con el primer golpe tras el saque; si el peloteo se estira, entra en el terreno favorito de Pohankova, a la que su antiguo entrenador Mojmír Mihál describió como «un tenis ligero, suelto, casi de chico, con buen movimiento y un pensamiento excelente», según Sportnet. Esa capacidad de cambiar alturas, meter el cortado y mover a la rival es justo lo que castiga a una pegadora con las piernas cansadas.
Me inclino por Pohankova, y no solo por frescura: llega sin haber jugado un set decisivo en toda la semana y con la sensación de que cada partido le sale mejor. Espero un duelo incómodo, con roturas en ambos lados y un primer set apretado —Knutson suele salir bien— antes de que la eslovaca imponga la variedad. El total de 21.5 juegos me parece corto para un partido así, y el más de esa cifra tiene lógica; la resistencia mental de Knutson en momentos feos ya la vimos el viernes, así que descartar un tercer set sería temerario.
Lisa Pigato — Jeline Vandromme
Este es el partido del día, y también el más difícil de leer. Lisa Pigato, 23 años y número 137, lleva una temporada de reconstrucción tras la operación de aductor de finales de 2024, con tres títulos ganados este año y un 10-3 en pista rápida al aire libre que ya no parece casualidad. Ella lo explica sin épica: «Los resultados son consecuencia del trabajo hecho. He recuperado mucha más alegría y serenidad, y hay constancia en mi equipo», dijo a SuperTennis.
Su semana ha sido un ejercicio de gestión emocional. Arrancó con un trámite ante Sana Garakani (6-0 6-1), se desordenó a mitad de partido contra Kajsa Rinaldo Persson (6-2 2-6 6-4) y repitió el patrón el viernes frente a Susan Bandecchi: mandó al principio, fue arrollada en el segundo set y se negó a que aquello contaminara el tercero, 6-4 1-6 6-4 en poco más de dos horas. Feo, sí, pero con una virtud clara: sabe apagar el incendio antes de que llegue al tejado.
Jeline Vandromme tiene 18 años, es la 134 y en superficie rápida vive en otra dimensión: 22-2 el año pasado, 9-2 este. Se define sin rodeos: «Soy una jugadora agresiva. Me gusta dominar el juego… intento llevar la iniciativa», contó a Tennis Actu. El problema es cómo llega. Después de un 6-0 6-0 inicial ante Carla Tomai, tuvo que remontar a Elena Malygina (6-3 4-6 7-5) y el viernes firmó el partido más largo del torneo: mandaba con claridad ante Francisca Jorge, perdió el segundo set en el tie-break, construyó una ventaja aparentemente definitiva en el tercero, la dejó escapar entera y frenó el desastre justo a tiempo, 6-3 6-7(7) 7-5, más de tres horas. A eso hay que sumarle que en agosto se retiró de varios torneos por el codo derecho, cuando escribió que su atención iba «por completo a la recuperación», según Tennisplaza. Nadie ha reportado molestias esta semana, pero el dato no se borra.
Ya se vieron una vez, en marzo de 2025, semifinal del W15 de Gonesse sobre tierra: ganó Pigato 5-7 6-2 6-0, remontando y endureciendo el partido hasta romperlo. Aquello fue otro contexto y otra superficie, y aquí el hormigón favorece el golpe plano y directo de Vandromme. Pero el precedente dice algo que hoy vuelve a ser relevante: cuando el partido se alarga y se pone físico, Pigato no se rompe.
El mercado ve a Vandromme muy por delante, y entiendo el argumento: su tenis en pista rápida es superior y su techo, más alto. Aun así, tres horas el viernes y un codo con historia reciente me parecen demasiado para descontarlos por completo. Creo que este partido se va largo y áspero, con roturas a los dos lados, así que el más de 20 juegos me parece asequible y el hándicap de +5 para Pigato se le ve bien. Si Vandromme llega fresca y acierta con el primer golpe, puede ser corto en su favor; si pierde medio metro de posición en pista, la italiana la obligará a jugar una pelota más cada punto, y ahí todo se abre.
Una promesa de 17 años, una finalista que repite y tres horas que pasan factura
Las preguntas del día son sencillas de formular y difíciles de responder: si Pohankova puede sostener una semana perfecta cuando por fin le exijan resistir, y si a Vandromme le quedan piernas después del maratón contra Francisca Jorge. Me interesa especialmente el arranque de cada partido: Knutson y Vandromme necesitan mandar pronto, y sus rivales viven de alargar el peloteo y hacerles dudar.
Yo miraré sobre todo los primeros juegos al resto, que suelen delatar quién ha dormido bien. Los pronósticos concretos de estas dos semifinales, con los números al detalle, están en manos de los tipsters de IA, en las páginas de cada partido.

A veces me equivoco. Hoy creo que no.