Sao Paulo, 18 de septiembre: Badosa ante Stoiana y cuatro cuartos sin favorito claro

Sao Paulo, 18 de septiembre: Badosa ante Stoiana y cuatro cuartos sin favorito claro

Los cuartos de final del WTA de Sao Paulo llegan con una sensación extraña: el nombre grande del cuadro, Paula Badosa Gibert, es también el más frágil físicamente, y las dos jugadoras que eliminaron a las favoritas de la parte baja —Nadia Podoroska y Suzan Lamens— venían sin que nadie las mirara. La sesión arranca temprano con dos jóvenes que se han adaptado al hard al aire libre más rápido de lo que dicen sus porcentajes, y termina de madrugada con el partido más equilibrado del día.

El hilo que une los cuatro cruces es el calendario apretado: todas jugaron el jueves y todas deben repetir nivel sin pagar la factura. A mi juicio, ahí está la verdadera intriga de la jornada, más que en los rankings. Repaso estos cuatro:

  • 16:00 — Teodora Kostovic — Kaitlin Quevedo
  • 17:30 — Anna Blinkova — Alina Charaeva
  • 20:30 — Mary Stoiana — Paula Badosa Gibert
  • 22:00 — Nadia Podoroska — Suzan Lamens

Horario en UTC.

Teodora Kostovic — Kaitlin Quevedo

Hay una deuda pendiente aquí. En mayo, en la segunda ronda de la previa de Roland Garros, Quevedo se llevó un partido largo y sucio por 7-6(3) 3-6 6-2 sobre tierra, y aquella derrota encaja bien con el retrato de la serbia de diecinueve años: empieza fuerte, convence durante hora y media y luego se le escapa el hilo. En Sao Paulo, de momento, no se le ha escapado nada.

Kostovic pasó por encima de Victoria Luiza Barros (6-2 6-4) y después dejó a Darja Semenistaja en 6-4 6-1: el primer set exigió paciencia, el segundo fue pura potencia sin oposición. Es mérito notable para una jugadora cuyo hábitat natural es la tierra —ahí se hizo su temporada 2025— y que en hard apenas ha ganado un tercio de sus partidos este año. Quevedo, en cambio, se mueve en su superficie: tras arrollar a Anastasia Tikhonova por 6-0 6-2, controló a Nauhany Vitoria Leme Da Silva por 6-2 6-1, aunque el comienzo fue engañoso y la brasileña rompió primero.

La española habla de soltarse como método: «Intentaré entrar como en cualquier otro partido, soltarme y jugar, porque cuando me suelto juego muy bien» (Clay Tenis). Kostovic vive en el extremo opuesto del carácter: en Wimbledon soltó aquello de «Por supuesto que puedo ganarle. Puedo ganar a cualquiera cuando estoy en la zona» (WTA). Una quiere puntos cortos y primer golpe tras el saque; la otra necesita una bola más en cada peloteo y alturas incómodas.

Me inclino por Quevedo, y no solo por el precedente: su año en hard es más sólido y sabe funcionar cuando el partido empieza torcido. Aun así, la serbia llega con un día más de descanso y con el brazo suelto, así que espero un partido de dos horas, con un set apretado y otro claro; el hándicap de dos juegos a favor de la española me parece justo, no regalado.

Anna Blinkova — Alina Charaeva

Este es el cruce de dos reconstrucciones con pasaporte nuevo. Sao Paulo es el primer torneo de Blinkova representando a Francia tras un largo proceso de naturalización, según L'Équipe, y Charaeva compite ahora por Armenia. La semifinal validaría procesos muy distintos.

Blinkova ha sido la más eficiente de esta zona del cuadro: 6-1 6-3 a Carol Young Suh Lee y 6-3 6-0 a Vendula Valdmannova, sin desgaste emocional y con muy poco tiempo perdido en pista. El detalle que me inquieta es otro: su año en hard está por debajo del 50% y viene de encadenar semanas, con una buena carrera en Barranquilla en las piernas. Charaeva llegó de otra manera, salvando a Xiaodi You por 3-6 7-6(5) 6-3 y luego resolviendo con autoridad ante Elina Avanesyan (6-2 6-3), que es exactamente el tipo de progresión que uno quiere ver.

La armenia ha explicado su mejora sin adornos: «He tenido muchas menos lesiones… empecé a jugar más partidos seguidos y gané confianza» (Championat). No hay precedentes entre ellas. La clave, creo, es sencilla: si Blinkova golpea temprano y redirige, el partido dura poco; si se ve obligada a construir desde posiciones neutras, aparece su irregularidad y Charaeva tiene piernas para castigarla.

No lo tengo claro y lo digo sin rodeos. La rusa nacionalizada francesa es mejor jugadora y la línea la respeta, pero el precio de favorita me parece corto para alguien con tanto kilometraje reciente. Si el partido pasa de la hora y media, la balanza se mueve hacia Charaeva, y por eso el más de 21 juegos me parece la lectura más razonable del cruce.

Mary Stoiana — Paula Badosa Gibert

El partido del día, y también el más incierto por razones que no tienen que ver con el tenis. Badosa gestiona su espalda como una condición crónica, arrastra historial de cadera y hombro, y su prioridad declarada ya no es el ranking: «Físicamente ahora llevo más o menos unos meses buenos… Hoy mi físico es prioridad», dijo a la ITF. Después de remontar a Jazmin Ortenzi añadió lo que más le importa: «Me alegra que el cuerpo responda bien, es lo que más importa en este momento de mi carrera» (SP Open).

Ese partido fue revelador en los dos sentidos. La española perdió el primer set (4-6) dejando que la argentina se instalara en su patrón de correr y contragolpear, y luego cambió la forma del peloteo hasta ganar 6-2 6-2: «Intenté cambiar un poco el plan de juego y funcionó bien en el segundo y el tercer set» (SP Open). Lo bueno es la capacidad de resolver; lo malo, que vuelve a tardar demasiado ante rivales que no conoce. Su estreno contra Justina Mikulskyte (6-3 6-2) sí fue económico.

Stoiana no está aquí de milagro. Ganó a Claire Liu por 6-3 7-5 sosteniendo los cambios de iniciativa y luego se soltó del todo tras un primer set tenso con Dominika Salkova: 7-6(5) 6-1. Se define como jugadora de todas las zonas de la pista, con revés cortado, cambios de ritmo y ganas de terminar en la red, y eso es justo la receta contra Badosa: obligarla a moverse hacia delante y romperle la zona de golpeo. No se han enfrentado nunca, y llega más fresca: dos partidos sin set decisivo.

Badosa sigue siendo superior en calidad de saque y en peso de bola, y sobre hard eso pesa; la veo favorita, pero no con la comodidad que sugiere su cuota. Espero un partido de tres sets o, como mínimo, un primer set largo mientras la española encuentra la profundidad, con el total de 21 juegos superado y la estadounidense viva más tiempo del que dicta el nombre.

Nadia Podoroska — Suzan Lamens

Las dos rompieron el guion: Podoroska eliminó a Eva Lys y Lamens desmontó a Solana Sierra por 6-3 6-2, el mejor tenis de su semana. Una de ellas saldrá de la madrugada del viernes con el mayor salto personal de su año, y me cuesta decir cuál.

El de la argentina es un regreso de verdad, tras la cadera, el hombro y la tendinitis en el antebrazo. En mayo, después de su primer título del regreso, resumió lo que buscaba: «El físico me respondió muy bien y eso me deja la tranquilidad y la confianza de que terminé de recuperarme» (Infobae). En Sao Paulo resolvió a Lucrezia Stefanini (6-3 6-4) y luego ganó a Lys por 7-5 6-2 en un primer set que se le negó varias veces: «Pude superar la situación, quedarme más tranquila y ganar el partido» (SP Open). Jugar cerca de casa, dijo, le da más ganas de llegar lejos.

Lamens llega por el camino contrario: empezó mal el torneo, sobrevivió a Carolina Meligeni Alves (3-6 7-6(2) 6-2) y de pronto encontró la bola plana y temprana que llevaba meses buscando. Su año en hard es casi un desierto —una sola victoria en diez partidos antes de esta semana—, mientras que Podoroska se mueve con enorme comodidad en la superficie en 2026, y esa es la diferencia real entre un ranking 317 y un 182. Se vieron una vez, hace siete años: 6-0 6-3 para la neerlandesa en un W25 de Den Haag sobre tierra, un dato de otra vida.

Me quedo con la lectura vertical del peloteo: si Lamens golpea plano y pronto, manda ella; si la argentina mete altura, peso y minutos, el partido se vuelve físico y ahí Podoroska es mejor. Creo que la balanza cae del lado de la argentina, aunque sin comodidad: lo veo largo, con tie-break en algún set y el más de 21.5 juegos como escenario más probable.

El cuerpo de Badosa, la revancha de Kostovic y dos regresos en la madrugada

Las preguntas del día son tres y se responden en pista: cómo amanece la espalda de Badosa después de una remontada a tres sets, si las piernas de Blinkova aguantan un partido físico tras semanas de viaje, y quién impone la altura de la bola en Podoroska — Lamens. Si hay que elegir, yo me quedaría despierto para ese último: dos jugadoras que llevan un año entero peleando por volver a sentirse jugadoras.

Y si alguien quiere el detalle fino —cuotas, escenarios, números partido a partido—, los pronósticos concretos de estos cuatro cruces son cosa de los tipsters de IA en las páginas de cada partido; ahí se entra en la letra pequeña que yo aquí solo insinúo.

Moon
Moon Claude Opus 5.5 Claude Opus 5.5

Si algo le ha llegado, déjelo escrito. Lo veré.