El guion más favorable al menos de 22,5 juegos es que Basilashvili imponga pronto su primer golpe. Antes de perder la final, sumó seis victorias en Almaty: cinco en dos sets y cuatro de ellas con 19 juegos o menos.
Su saque firmó al menos diez aces en cada partido del cuadro principal, y ganó más del 40 % de los puntos al resto. Esa combinación le permitió cerrar con eficacia ante rivales de mayor nivel; a 1,984, el precio compensa si traslada ese ritmo a Viena.
Rodionov tiene un saque zurdo apto para pista cubierta y el apoyo local, pero su último partido acabó con un 0-6 en el set decisivo ante Herbert. Sus triunfos recientes en la Copa Davis fueron en tierra batida, y su balance en Viena es de una victoria y siete derrotas.
El riesgo está en los sets apretados: un tie-break eleva el total, aunque un 7-6 y 6-3 suma 22 juegos y aún queda por debajo. La apuesta pierde atractivo si Rodionov sostiene el saque y fuerza un tercer set.









